Wendy, a su corta edad ha tomado como deber realizar la labor de evangelizar y llevar a otros a los pies de Cristo. La pequeña que aún no pertenece a ningún club de evangelismo infantil ni ha llevado cursos sobre cómo llevar a cabo un estudio bíblico, ha sido apoyada en su iniciativa por sus padres logrando frutos gratos. 

En Tijuana, Wendy Escalante ha demostrado que no importa la edad, todos pueden ser misioneros. Con tan solo 9 años, la pequeña que asiste junto a su familia a la iglesia Patrimonial del distrito de La Obrera, ha iniciado su vida como evangelista.

Wendy nació en el seno de una familia Adventista del Séptimo Día y a su corta edad se ha desempeñado como predicadora y colportora, entre las actividades propias de una niña de su edad, la pequeña asiste al colegio adventista Salud y Saber, y toma clases de música y canto.

Wendy se prepara en casa con anticipación y mucha dedicación para sus estudios bíblicos. Fotografía: Mitziel Sapien

Desde los 3 años Wendy empezó a mostrar interés por el evangelismo. A partir de los 6 años ella empezó a predicar en las iglesias y sus padres descubrieron que entre sus dones, Wendy era capaz de memorizar porciones de la Biblia y que la música era un bastión en su vida.

«Nos sentimos muy orgullosos de ella, pues nos da mucho ejemplo a nosotros y a sus hermanos. Ella nos enseña y nos hace ver la palabra de Dios con mucha alegría, porque es muy bendecida» resaltó Mitzel, su mamá de la pequeña.

Hace un año, antes de la pandemia Wendy, su familia y demás miembros de su iglesia comenzaron un grupo de estudio de la Biblia con adultos mayores, lamentablemente no pudieron continuar la Fe de Jesús dada la situación sanitaria. Solamente una personas quiso continuar con el estudio, el señor David que tenía como tutora a Wendy terminó y se bautizó al inicio de la epidemia.

A pesar de la crisis de salud, Wendy no detuvo el trabajo misionero que había iniciado antes, sino que lo amplió hacia las redes sociales, grabó las lecciones del curso bíblico y comenzó a subir los videos a Youtube, de esa actividad 15 personas resultaron interesadas en conocer más de Jesús, con la compañía y supervisión de sus padres, ella realizaba videollamadas para platicar con sus invitados a su grupo de estudio y reforzar el estudio.

Por diversas razones poco a poco el grupo fue disminuyendo y solo quedó Vanessa Trujillo, que durante la semana de campañas públicas en Baja California tomó la decisión de bautizarse, esto sin que Wendy le preguntara.

«Decidió bautizarse porque al llevar el estudio bíblico, entendió que “el que crea y sea bautizado, será salvo” como indica Marcos 16:16» mencionó el pastor Juan David García, director de Ministerios Personales de la Unión Mexicana del Norte al hablar sobre Wendy y la labor que realiza en favor al evangelio de Jesús.

Vanessa (izquierda) y Wendy (derecha) decidieron bautizarse al cierre de la semana de evangelismo público. Fotografía: ABC

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La pequeña que aún no pertenece a ningún club de evangelismo infantil ni ha llevado cursos sobre cómo llevar a cabo un estudio bíblico, ha sido apoyada en su iniciativa por sus padres Oscar Escalante y Mitzel Sapien, quienes la acompañan e instruyen en su trabajo misionero.

Wendy junto a Vanessa, su amiga, asistieron a la campaña Profecías de Esperanza en su iglesia y escucharon las predicaciones del pastor Raúl Pérez, ministro invitado para el evento celebrado del 22 al 29 de mayo, al finalizar la semana de evangelismo las dos decidieron bautizarse y quien ofició la ceremonia fue el pastor del distrito, Pedro Aragón.


Keila Urbano – Comunicación UMN