Bill y Gloria Gaither son conocidos por haber escrito y producido himnos tales como “He Touched Me” (Él me ha tocado), “Something Beautiful” (Algo hermoso), “Let’s Just Praise the Lord” (Simplemente alabemos al Señor) y “The King Is Coming” (El Rey viene), entre otros.   Otro de los más de 400 himnos escritos por este dúo musical que llega a tocar cuerdas sensibles de muchas personas, es “Because He Lives” (Y porque él vive) Desde 1970, las palabras de este himno han generado esperanza y certidumbre; y en esta época, en la cristiandad, tales emociones son todavía más potentes, siendo que este himno habla de la certeza de la resurrección de Cristo.

La confusión y la desesperanza dan lugar a las palabras de esperanza

El momento y la ocasión al tiempo de escribirse el himno “Y porque él vive”, se caracterizaba por ser de “gran turbulencia” debido a que prevalecía entonces la llamada “cultura de la droga”. Y como si eso no fuera suficiente, en esa época se libraba la guerra en Vietnam. Además, fue en este tiempo cuando nació su primer hijo, Benjy. Siendo que ya tenían dos hijas y ahora un hijo, el matrimonio Gaither se preguntaba acerca de esos tiempos turbulentos. Inseguros y de alguna manera desanimados, acerca de lo que estaba sucediendo en ese periodo de los últimos años de la década de los sesenta y comienzos de los setenta, se inspiraron para escribir la siguiente letra: “Qué dulce es sostener a un bebé recién nacido en los brazos y experimentar el orgullo y la alegría que causa hacerlo, pero todavía mejor la tranquila confianza en que este hijo puede enfrentar días inciertos, porque él (Cristo) vive”.  De esta manera, alentados y tranquilizados, razonaron que siendo que Cristo vive, ellos y sus hijos podían enfrentar el futuro sin temor alguno.

Dadas las dificultades e inseguridades del presente, nosotros también podemos sentir temor de lo que nos espera en el futuro. Pero, de la misma manera que Bill y Gloria lo hicieron, necesitamos encontrar solaz en el hecho de que “podemos enfrentar los días inciertos [con cierta seguridad] porque Cristo Jesús vive”. No solamente Cristo Jesús vive, él está aquí y en todas partes a través de la persona del Espíritu Santo, proporcionando gracia, perdón, vida eterna y fortaleza para vencer por encima de nuestras luchas diarias. Es más, él les capaz de suplir nuestra más grande necesidad, ¡porque él vive! Lo voy a explicar enseguida.

Enfrentando las incertidumbres del presente y futuro

A todos nos satisface el sentido de confianza que se deriva de saber que hay alguien que sabe el camino o entiende una situación que estamos por enfrentar. El darnos cuenta de que no estamos solos y de que tenemos cierta indicación acerca de cómo va a salir ese asunto, nos llena de confianza y nos brinda una sensación de tranquilidad. Tenemos precisamente esa confianza en Cristo. El autor del libro de Hebreos, hace notar: “No tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado” (Hebreos 4:15, RVR 1995). ¿Nos debería sorprender que, en el siguiente versículo, se nos haga la invitación: “Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro” (Hebreos 4:16, RVR 1995)?

Muy pocos podrían negar que esos son los días que requieren la ayuda de alguien que conoce los tiempos y qué hacer. Esa persona es definitivamente Cristo. Como Dios, Jesucristo lo sabe todo. Él es todopoderoso y como ya se mencionó anteriormente, ¡posee cualquier cosa que necesitemos ahora o podamos necesitar en el futuro! Esencialmente, está al control de todas las cosas y nada absolutamente lo toma por sorpresa. El apóstol Pablo, sostiene en la epístola a los corintios: “Y si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana: aún estáis en vuestros pecados” (1 Corintios 15:17, RVR 1995). Cristo vive y está intercediendo ahora mismo en nuestro favor ante el Padre; y, por lo tanto, así como Bill y Gloria Gaither, podemos enfrentar el presente y el futuro con certidumbre – “Porque él vive”.

La resurrección de Cristo le da sentido a la vida

Es bien sabido que, si alguien puede encontrar sentido o una razón para vivir, es muy probable que tal persona puede evitar la desesperanza y el suicidio. Es cuando una persona percibe que no hay ninguna razón para vivir cuando se siente inclinada a rendirse y no seguir viviendo; pero con la esperanza que Cristo nos infunde, la persona tiene ahora una diferente perspectiva. Lo que antes parecía deprimente y sombrío, aparece ahora como optimista y prometedor. Aunque la situación sea todavía probablemente la misma, el contemplar a Cristo cambia la perspectiva o actitud de la persona hacia su aparente desesperanzada situación. Como alguien que ha tenido muchos desafíos y continúa enfrentando diarios obstáculos, he descubierto que el secreto de alzarse por encima de ellos es mantener el enfoque en Cristo y confiar en sus promesas. Ciertamente, el consejo encontrado en la letra en inglés del himno “Fija tus ojos en Cristo”, es digno de tomarse en cuenta: “Fija tus ojos en Cristo. Fija tu mirada en su maravilloso rostro y las cosas de este mundo se volverán tan tenues y débiles a la luz de su gloria y su gracia”.

Tal vez eso explique la razón por la cual las personas que no conocen a Cristo ven a los cristianos como personas muy raras, y se preguntan cómo tales personas pueden estar tan alegres o ser tan positivas en medio de duras épocas económicas con estos nuevos impuestos requeridos; o cómo pueden todavía alabar a Dios cuando han sido despedidos de su trabajo o diagnosticados con cáncer. Y la verdad sea dicha, no es debido al cristiano, es debido a Cristo y a su resurrección. Como declararon Bill y Gloria Gaither: “Y porque él vive, nosotros también podemos vivir”.