Una educación integral: Hogar, Escuela e Iglesia  

Por Jacobo G. Estrella

 

Nunca había tenido la oportunidad de ser maestro en algún colegio cristiano. Ahora que vivo una experiencia de esta magnitud, me doy cuenta de algunas de las necesidades de los alumnos. Es evidente que los líderes de los colegios, padres y pastores tienen una gran responsabilidad de atender y velar para una educación de redención.

Toda persona tiene derecho a ir desarrollando un concepto de educación para su vida. En el mundo en general, la mayoría del pensamiento de la educación es muy escueto, se piensa sólo en algún curso determinado sobre alguna carrera profesional, algún diplomado o algunas experiencias, sin embargo, la educación es mucho más que esto, “es el desarrollo armonioso de las facultades físicas, mentales y espirituales. Prepara al estudiante para el gozo de servir en este mundo y para un gozo proporcionado por un servicio más amplio en el mundo venidero”(La Ed. P13).

Según la Biblia, tenemos muchos textos que pueden referirse a la educación, sin embargo, uno de los textos más contundentes es Deut. 6:4-8 “ Amarás al Señor tu Dios de todo corazón y de toda tu alma y de todas tus fuerzas… las repetirás a tus hijos y les hablarás de ellas estando en tu casa y andando por el camino, al acostarte y cuando te levantes… las escribirás en los postes de tu casa y de tu puerta.”Dios fue bien claro referente al mandato del primer mandamiento. El hecho de exhortar al pueblo a repetirlas y a escribirlas en todo momento y lugar de la casa, nos da una señal que Dios mismo quiere que la enseñanza inicie desde el hogar.

Esta educación esta ligada en las etapas de la vida, desde la niñez hasta el mundo venidero, por ello la educación empieza en el hogar. Elena White dice “Los niños, con sus padres como maestros, deben de aprender la lecciones que han de guiarlo a través de la vida: lecciones de respeto, obediencia, reverencia y dominio propio”. (CN P 71) Así como el hogar, la escuela es un medio de formación para la persona, es importante tener en cuenta las Sagradas Escrituras en el proceso de formación de cada estudiante, las escuelas no deberían de menospreciar la sabiduría bíblica 2 Tim 3:16-17“Toda Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar… a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.”La educación fundamentada con los principios bíblicos “tiene su origen en el conocimiento de Dios”(La ed. P14). Por ello la educación tanto en el hogar, como en la escuela no dejan de ser integrales.

Otro de los lugares fundamentales para formación del estudiante es la iglesia. Es importante para el estudiante conocer el plan de redención, esta obra debe restaurar la imagen de su hacedor. La iglesia nos enseña considerar la voluntad de Dios en nuestras vidas. El apóstol Pablo dice: Y no os conforméis á este siglo, mas reformaos por la renovación de vuestro entendimiento, para que experimentéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta. Romanos 12:2: 2. Por ello, estas tres áreas: el hogar, la escuela y la iglesia, son medios que capacita al estudiante a ir perfeccionando el carácter y contemplar una educación integral en el mundo venidero. 

Tomando en cuenta que el mundo esta dentro del gran conflicto, y que el trabajo como pastores, maestros, educadores, y toda persona que ejerza algún tipo de influencia para un niño, adolescente o joven, se debe tomar en cuenta que todos son acechados por el diablo. Por eso es importante tener en cuenta que la educación es un medio para redimir a las personas. Uno de los métodos que se puede utilizar para dar a conocer el plan de salvación: es la educación, ya que la educación nunca termina en la vida. Eelena White dice: “que Dios es la fuente de todo conocimiento verdadero , el principal objeto de la educación es dirigir nuestra mente a la revelación que Dios hace de él mismo.”(La ed. P16). Tanto padres como maestros y pastores son responsables de poner sobre la mesa la dirección de los hijos, alumnos y feligreses, ya que no se puede dejar aun lado estas oportunidades.

Se tiene la responsabilidad de rescatar almas en este mundo de conflicto. Los jóvenes tienen que empezar a tomar decisiones propias en sus vidas, “la educación consiste en educar a los jóvenes para que sean pensadores y no menos de reflectores de los pensamientos”(La ed. P17). Los jóvenes hoy en día pueden ser influenciados tan fácilmente que se pierde de vista rápidamente el objetivo final, que es llegar a la salvación. El apóstol Pablo dice: “Renovad la actitud de vuestra mente” Ef. 4:23, siempre existe la gracia que renueva los corazones y direcciona el camino que Dios nos invita, es ahí donde se aprende.

Que el joven este completo en los aspectos físicos, mentales y espirituales es un indicador de una conexión genuina con Dios y de esta manera, su carácter se fortalece de modo que no se sacrifiquen la verdad y la justicia de ser egoísta o a la ambición humana (la ed. P18). Estamos en este mundo viviendo el proceso de la redención, hemos sido justificados, vivimos en el proceso de santificación (renovación del carácter) y nos preparamos para el día de la glorificación, todo esto, mediante una educación integral: Hogar, Escuela e Iglesia.