¿Por qué 27 libros?

Por Jacobo G. Estrella

            Alguna vez te has hecho las siguientes preguntas: ¿Cómo determinaron los líderes de la iglesia primitiva qué libros considerarían autoritarios y cuáles se descartarían para la formación del canon bíblico? ¿Qué criterios usaron para determinar que documentos se incluirían en el Nuevo Testamento?

Existen tres criterios que la iglesia primitiva utilizó para formar la que hoy conocemos como Nuevo Testamento.

  • Primero, los libros debían tener autoridad apostólica, es decir, debían haber sido escritos por los propios apóstoles que fueron testigos oculares de lo que escribieron, o bien, por los seguidores de los apóstoles. Vemos el ejemplo de Marcos y Lucas, aunque no fueron apóstoles la tradición relata que ellos fueron ayudantes, Marcos de Pedro, así como Lucas de Pablo.
  • En segundo lugar, se utilizaba el criterio de conformidad con lo que se denominaba la regla de fe. Era importante verificar que los documentos eran congruentes con la tradición cristiana que
    e la iglesia reconocía como normativa.
  • Y en tercer lugar, se encuentra el criterio que evaluaba si un documento había tenido aceptación y uso continuos por toda la iglesia[1].

Es crucial recordar que la iglesia por sí sola no determinó el canon, sino fue Dios quien guió a la iglesia primitiva al reconocimiento de los libros que él había inspirado. Hoy en día nuestra guía espiritual en todos los aspectos es la Biblia, la regla de fe que tenemos para crecer espiritualmente y conocer a nuestro Creador. Lo más impresionante es que, a pesar, que la Biblia se escribió en alrededor de 1500 años, no deja de ser perfecta en todas su conexiones.

Toda Escritura está inspirada por Dios y es útil para enseñar y reprender, para corregir y educar en una vida de rectitud, para que el hombre de Dios esté capacitado y completamente preparado para hacer toda clase de bien” 2 Timoteo 3:16.

[1] Lee Strobel, El caso de Cristo: Una investigación exhaustiva (Miami, Florida: Editorial Vida, 2000), 76, 77.