Los servicios del sábado por la mañana son los estandartes de la vida y el corazón de la iglesia. Cada semana la Iglesia Adventista del Séptimo Día se reúne para estudiar, cantar, orar, compartir ideas, presentar ofrendas y renovar el compromiso espiritual. Pero no todas las iglesias se encuentran saludables. Algunas están en crisis; ha decaído el entusiasmo; existen dificultades para retener a los adolescentes, matrimonios jóvenes y adultos.