Lección 4: “Justicia y misericordia en el Antiguo Testamento – II”

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Lee Para el Estudio de esta Semana: Ezequiel 37:1-14; Efesios 2:10; Ezequiel 47:1-8; Mateo 5:16; Apocalipsis 22:1, 2; Isaías 61:1-11.

Para Memorizar: “Y toda alma viviente que nadare por dondequiera que entraren estos dos ríos, vivirá; y habrá muchísimos peces por haber entrado allá estas aguas, y recibirán sanidad; y vivirá todo lo que entrare en este río” (Eze. 47:9).

A fines de 1960, un vecindario casi se había convertido en una zona de guerra. La mayoría de las familias se mudó de allí, y dejaron viviendas abandonadas, decaídas y quemadas. Los comercios cerraron, las drogas y el crimen crecieron, y el barrio se volvió.

En 1986 una familia cristiana salió de su hogar en los suburbios y se mudó a esa comunidad deprimida. Un pastor se unió a ella. Restauraron dos casas y en ellas hicieron su hogar. Las dos familias pasaron tiempo en las calles mezclándose con los que permanecían en el área. Dios usó estas dos familias para comenzar una iglesia que transformó la comunidad muerta. Su obra sigue todavía hoy.

Dios puede usar a su iglesia en situaciones “desesperadas” como esa. Durante esta semana, sigue “escuchando” el coro de voces del Antiguo Testamento, que llama al pueblo de Dios a revelar su carácter benévolo al mundo.