Lección # 6 “El Espíritu Santo y una vida santa”

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LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: 1 Pedro 1:14-16; Isaías 6:3; Hebreos 12:14; 1 Corintios 6:11; 1 Timoteo 1:8; Salmo 15:1, 2.

PARA MEMORIZAR: “Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo” (1 Tes. 5:23 ( CB ) ).

ES FÁCIL VOLVERSE INSENSIBLE a la santidad de Dios y no pensar demasiado en el odio revelado de Dios hacia el pecado y el mal. La santidad, sin embargo, es un tema crucial en la Biblia. La búsqueda de la santidad –llegar a ser amable y puro como Jesús– debería ser una prioridad para todo cristiano. Nos horrorizamos, y con razón, ante la actitud de “soy más santo que tú”. Pero, al mismo tiempo, podemos olvidarnos fácilmente lo que significa vivir una vida pura y santificada. El amor de Dios y su santidad van inseparablemente juntos. Sin la santidad de Dios, su amor estaría en peligro de volverse sentimentalismo; sin su amor, la santidad de Dios sería severa e inaccesible. El Espíritu Santo está estrechamente conectado con nuestra búsqueda de la santidad. Después de todo, su nombre es Espíritu Santo y es llamado el “Espíritu de santidad” (Rom. 1:4). Su nombre nos recuerda que Dios es santo y que el mayor deseo de Dios es transformar a los pecadores a la imagen de su propia santidad.

Bosquejo de la lección:

I. Saber: La santidad es la esencia de quién es Dios y el corazón de lo que significa ser un cristiano

  • A. ¿Por qué es tan popular hoy enfatizar el amor de Dios aunque por momentos ignorar su santidad?
  • B. ¿Qué diferencia habría si Dios fuera todopoderoso y omnisciente pero no santo?
  • C. ¿De qué manera la santidad de Dios se relaciona con su amor? ¿Qué diferencia produce esta relación en su trato con nosotros?

II. Sentir: El gozo de buscar la santidad por el poder del Espíritu Santo

  • A. ¿Es la santidad un destino al cual llegar o un viaje continuo que transitamos como cristianos? Explica.
  • B. ¿Por qué la búsqueda de la santidad a fin de tener amor y pureza como Jesús debería ser el propósito de todo cristiano?

III. Hacer: Determinar, por la gracia de Dios, buscar la santidad por medio de la oración, el estudio de la Palabra y la meditación cristiana

  • A. Compara las expresiones bíblicas “andar en el Espíritu” y “pelear la buena batalla de la fe”. ¿De qué manera estas dos declaraciones son similares y cómo puedes implementarlas en tu vida?
  • B. ¿De qué forma podemos desarrollar nuevos hábitos cuando los antiguos hábitos parecen tan profundamente arraigados?

Resumen: La búsqueda de la santidad es el llamado de todo cristiano. Cuando buscamos la santidad, estamos buscando a Dios mismo, que es santo. Es el Espíritu Santo, el Consolador y Ayudante divino el que viene en nuestro au auxilio para fortalecernos en nuestra búsqueda de la santidad, que es la misma esencia del carácter de Dios.