Lección 11 “Desde un torbellino”

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Para Memorizar: “¿Dónde estabas tú cuando fundaba la tierra? Házmelo saber, si tienes inteligencia” (Job 38:4).

Cualesquiera fueran sus diferencias, los personajes del libro de Job tenían una cosa en común: cada uno tenía mucho para decir acerca de Dios, o por lo menos, con respecto a su comprensión de Dios. Y como hemos visto, podríamos estar de acuerdo con mucho de lo que dijeron. Después de todo, ¿quién podría discutir esto: “Y en efecto, pregunta ahora a las bestias, y ellas te enseñarán; a las aves de los cielos, y ellas te lo mostrarán. O habla a la tierra, y ella te enseñará; los peces del mar te lo declararán también. ¿Qué cosa de todas estas no entiende que la mano de Jehová la hizo? En su mano está el alma de todo viviente, y el hálito de todo el género humano” (Job 12:7-10)? O ¿con esto: “¿Acaso torcerá Dios el derecho, o pervertirá el Todopoderoso la justicia?” (Job 8:3)?

Y aunque el contexto era el sufrimiento de Job, el foco principal de la discusión era Dios. Con la excepción de los dos primeros capítulos, Dios permaneció oculto, en el trasfondo, a medida que el libro avanza.

Sin embargo, todo eso estaba por cambiar. Dios mismo –el tema de tanta discusión y debate en el libro de Job– hablará ahora por sí mismo.