Lección # 10 “El Espíritu Santo, La Palabra Y La Oración”

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LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Juan 15:7; Mateo 7:7; Salmo 6:18; Santiago 1:6-8; 1 Juan 5:14, 15; Hechos 2:38.

PARA MEMORIZAR: “Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles. Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos” ( Rom. 8:26, 27 ( CB ) ).

NO HAY VIDA ESPIRITUAL VERDADERA SIN ORACIÓN VIGOROSA. Después de la necesidad de arrepentimiento, quizás una de las más urgentes y mayores necesidades sea la de un reavivamiento de nuestra vida de oración. Las buenas nuevas son que incluso en nuestras oraciones no somos dejados sin la ayuda del Espíritu Santo. La verdadera oración y la espiritualidad auténtica siempre tienen a Dios en el centro de nuestra atención, y ambas están fundamentadas en su Palabra.s
No deberíamos estar basando nuestra vida espiritual en nuestra experiencia inestable y en sentimientos subjetivos, ni enfocando nuestras oraciones en prácticas contemplativas y de meditación dudosas. Más bien, nuestra espiritualidad debe ser guiada por la Biblia, y seguir la voluntad de Dios tal como es revelada en su Palabra. Es el Espíritu Santo el que despierta en nosotros un deseo de buscar la presencia de Dios y orar los unos por los otros.

Bosquejo de la lección:

I. Saber: La promesa del Espíritu

  • A. ¿Por qué la presencia del Espíritu Santo es de importancia tan vital en la vida cristiana?
  • B. ¿Qué relación existe entre la oración, el estudio de la Biblia y el derramamiento del Espíritu?

II. Sentir: La presencia del Espíritu

  • A. ¿De qué manera podemos experimentar más de la presencia y el poder del Espíritu Santo en nuestra vida?
  • B. ¿Cómo te sientes cuando tienes un momento devocional vibrante y significativo con Dios?
  • C. ¿Qué sientes cuando pierdes repetidamente tu momento devocional?

III. Hacer: El poder del Espíritu

  • A. ¿Qué cosas específicas puedes hacer para mejorar la calidad de tu vida devocional, a fin de vivir diariamente en la presencia y el poder del Espíritu Santo?
  • B. Al leer las promesas de las Escrituras, ¿de qué forma pueden volverse nuestras, en vez de ser algo que simplemente hemos leído en la Biblia?

Resumen: Dios anhela llenar nuestra vida de su Santo Espíritu. El Espíritu Santo es el Embajador personal de Cristo y su más precioso don. Al dedicar tiempo a estar con Jesús en oración y el estudio de la Biblia, con corazones humildes y actitudes sumisas, él nos llena de su Espíritu. Al rendir nuestra vida a Cristo, creer en su Palabra y reclamar por fe sus promesas, vivimos en su presencia. El Espíritu Santo llena nuestra vida. El secreto de recibir al Espíritu Santo en la plenitud de su poder no es un secreto en absoluto. Cuando sometemos nuestra vida a Cristo, buscamos su gloria, no la nuestra. Al orar, cree y reclama la promesa del Espíritu; será derramado sobre ti en abundancia.