La menopausia es una etapa en la vida de la mujer que implica muchos cambios tanto como físicos como emocionales. La mayoría de estos cambios no son muy beneficiarios para la mujer pues algunos de los cambios físicos de esta etapa aunque no se aprecian a simple vista, como la atrofia vulvar y vaginal o la disminución de útero y ovarios. Otros serán más apreciables, como la disminución del groso de la piel, la perdida de elasticidad o la mayor sequedad de la misma. También existe, como decimos una disminución de la densidad ósea, lo que aumenta el riesgo de fracturas. Por todo ello, la práctica de alguna actividad física no solo es recomendable, sino que resulta imprescindible para mantener una buena salud y minimizar los efectos de la menopausia sobre el organismo de la mujer. El deporte además, estimula la liberación de endorfinas, sustancias que se producen en el cerebro y que provocan sensaciones placenteras, actuando positivamente sobre el estado de ánimo.

Durante la menopausia se gana peso porque se acumula grasa y se produce un cambio en la distribución de la misma, que se fija especialmente en la zona abdominal. Para mantener el índice de masa corporal (IMC) apropiado, es necesario compensar con una alimentación equilibrada y practicando ejercicio regularmente. Caminar a paso rápido durante 30 minutos diarios puede ser suficiente para mantener el peso ideal e, incluso, para ayudar a bajar de peso cuando sea necesario. El insomnio es otra de las molestias asociadas a la menopausia. El ejercicio incrementa la producción de melatonina, una hormona implicada en la regulación de los patrones de sueño-vigilia. Sin embargo, no es aconsejable practicar deporte poco antes de irse a la cama porque podría dificultar el sueño. Es mejor hacerlo por la mañana.

“Si los cristianos mantienen su cuerpo en sujeción, y colocan todos sus apetitos y pasiones bajo el control de la conciencia iluminada, sintiendo que obedecer las leyes que gobiernan la salud y la vida es un deber para con Dios y para con sus vecinos, recibirán la bendición del vigor físico y mental. Tendrán fuerza moral para luchar contra Satanás, y en el nombre de Aquel que venció el apetito por causa de ellos, pueden ser más que vencedores por sí mismos. Esta guerra está abierta para todos los que quieran pelearla.” {Testimonios para la iglesia; La lucha del Cristiano pág. 17}

“Tú, que me has hecho ver muchas angustias y males, Volverás a darme vida,
Y de nuevo me levantarás de los abismos de la tierra. Aumentarás mi grandeza, Y volverás a consolarme.” {Salmos 71:20-21}