Una de las preguntas más complejas que la gente hace es cómo elegir el cónyuge correcto.

Para Mario Brito, presidente de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en la División Intereuropea, es simple encontrar al compañero(a) perfecto: Dios responde a dos peticiones de oración aparentemente imposibles.

Un amigo en común le presentó a Mario su futura esposa, María, mientras ellos estudiaban en el Seminario Adventista Español (ahora Colegio Adventista Español) en Sagunto, España. Mario tenía 22 y cursaba su segundo año de estudios teológicos. María tenía 19 y estaba en su primer año.

Mario y María tenían mucho en común. Ambos habían crecido en África. Mario había nacido en la isla africana de Cabo Verde y había vivido por 18 allí antes de emigrar a Portugal en 1973. Los padres de María que eran portugueses habían vivido en Angola por 27 años y se habían mudado a Portugal después de que Angola obtuvo su independencia en 1975.

Lo más importante, Mario y María compartían puntos de vista similares en Teología.

“Pude conocer a mi futura esposa, y llegamos a ser buenos amigos”, dice Mario en una entrevista.

Al final del año escolar, ya se preguntaba si María podría ser su esposa.

Pero el seminario Español solo ofrecía dos años de estudios, así que Mario tuvo que transferirse a la Universidad Adventista de Francia en Collonges, Francia, para completar su licenciatura en teología. María se quedó en España.

Después de mudarse a la nueva escuela, Mario comenzó a orar. “Dios, quiero servirte, y quiero encontrar una esposa que tenga el mismo espíritu misionero de servirte”.

Mientras oraba, él recordó a María y tuvo la fuerte impresión que podía ser ella. Pero él no estaba completamente seguro, así que oró. “Dios, si tú ves que María debería ser mi esposa, pon en su corazón escribirme una carta”. Para Mario, este fue un pedido imposible de oración. Al mismo tiempo, una mujer no tomaría la iniciativa en la relación con un hombre.

Mucha fue la sorpresa de Mario cuando recibió una carta amigable una semana después. En respuesta, él escribió una cordial amigable carta y oró el segundo pedido imposible.

“Señor, lo normal sería recibir una respuesta de María”, dijo él. “Ella me escribió, y yo estoy enviando una respuesta amigable. Pero si ella es para que sea mi esposa, que de alguna forma ella no responda. Esta será la señal”.

Las semanas pasaron y la carta no llegó. Los dos no se comunicaron hasta el siguiente año cuando María se mudó a la Universidad Adventista de Francia para su tercer año de estudios. Pronto, Mario y María comenzaron a salir.

Un día, Mario curiosamente preguntó a María por qué ella no había respondido su carta.

“Sentí que la carta era fría y formal, así que decidí no responder”, respondió María. La respuesta dejó estupefacto a Mario. Él no podía creer la descripción de la carta, y él le preguntó si ella todavía tenía la carta. María tomó la carta de su habitación, y ambos la leyeron. Era tan cordial y amable como Mario la recordaba.

“¿Qué tenía de malo que no respondiste?”, preguntó Mario de nuevo. María no sabía que decir. Reconoció que no había nada de malo que haya impedido responderle. Entonces, Mario le contó sobre sus dos pedidos de oración.

Treinta y siete años más tarde, Mario confía en que eligió a la esposa adecuada.

Por Andrew McChesney, Adventist Mission. Re impreso con permiso.

División Intereuropea
Pedidos de oración del 16 al 23 de julio

BREVE INFORMACIÓN SOBRE LA DIVISIÓN: La División Intereuropea está formada por 20 países que incluyen: Andorra, Austria, Bélgica, Bulgaria, República Checa, Francia, Alemania, Gibraltar, Santa Sede, Italia, Liechtenstein, Luxemburgo, Malta, Portugal, Rumania, San Marino, Eslovaquia, España y Suiza.

La población total de la División Intereuropea es de 350 millones de personas, con una gran diversidad de idiomas, antecedentes históricos, culturas y tradiciones. Estos países han sido confrontados con la llegada de un gran número de inmigrantes y refugiados con sus propios idiomas, creencias y culturas. Esta situación desafiante es vista por los líderes de la División como un terreno fértil para el avance de la misión que Dios les ha confiado.

PEDIDO DE ORACIÓN: Por favor oren por Mario Brito, presidente de División; Barna Magyarosi, secretario; y Norbert Zens, tesorero. Oremos también por los líderes de la Unión, los líderes de la Conferencia y los pastores locales de la División Intereuropea.

PEDIDO DE ORACIÓN: Por favor, oren por los inmigrantes y refugiados de la División, ya que algunos están abiertos a recibir el mensaje del evangelio y muchas de nuestras iglesias están siendo muy bendecidas mientras que ministran a los recién llegados.

PEDIDO DE ORACIÓN: Oremos por el creciente número de jóvenes que están dispuestos a renovar sus vidas con Jesús y a participar en la misión.

PEDIDO DE ORACIÓN: Ore para que los miembros de la iglesia, tanto jóvenes como adultos, tengan hambre y sed de un caminar más profundo con Jesús, porque se nos dice: “Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia”. Mateo 5: 6.

PEDIDO DE ORACIÓN: Ore por aquellos miembros recién bautizados que se han unido a la iglesia en respuesta a los eventos de Involucramiento Total de los Miembros este año.