Allí estaba yo, parada afuera de mi departamento, frente a la cruda realidad de un enorme proyecto frente a mí. Miré hacia el cielo y rogué que no lloviera.

Había recibido un encargo de cajas pesadas, pero el repartidor me informó que no era su responsabilidad llevar las cajas hasta mi unidad.  La entrega pesaba mil setecientas (1.700) libras.

Mi esposo estaba en el trabajo; aún si viniese a casa, él no sería capaz de transportar solo los pesados ítems hasta el tercer piso. Para agregarle a la situación, yo no estaba en forma para ayudar a levantar.

“¿Qué debo hacer?” pensé para mí misma. Incliné la cabeza pidiendo a Dios que provea a alguien a quien pueda pagar para que lleve las cajas a mi departamento. También le solicité a mi compañero de oración que interceda en mi favor.

Volví a bajar las escaleras y miré alrededor del estacionamiento. Me di cuenta de un vehículo estacionado cerca, con una persona dentro. Oré y me aproximé con precaución. Reuniendo coraje, le dije lo que estaba pasando al joven que estaba en el carro. Él me dijo que estaba con su hermano quien estaba haciendo entregas en el vecindario. Su hermano pronto salió de otro edificio. Ellos discutieron la situación y me dieron un precio. Acordamos proceder.

Fue un viaje tras viaje, subiendo y bajando las escaleras hasta que cada artículo estuvo adentro. ¡Estaban tan cansados! Rápidamente les pagué, mucho más de lo que habíamos acordado, porque estaba muy agradecida por la ayuda. Me di cuenta entonces de que no sabía sus nombres.

Me presenté al hombre de las entregas y extendí mi mano para darnos un apretón de manos. “Yo son Ángel”, dijo. Su hermano dijo su nombre, también. Yo estaba chocada, “¿puedes imaginar eso?” Pensé para mí. Dios ciertamente tiene sentido del humor. Necesitaba ayuda urgente y Dios respondió de la forma correcta enviando un “Ángel” y a su hermano.

A propósito, llovió fuertemente el siguiente día. Si la entrega hubiese llegado un día después, las cajas habrían quedado empapadas y arruinadas. Dios es un Dios poderoso que ve nuestra situación y escucha nuestras oraciones. Él es poderoso y capaz de proveer ayuda cuando la necesitamos. No importa la tarea, pídele a Dios que te ayude. Él podría enviar un ángel para ayudarte.

Taniesha Robertson- Brown es un miembro de la Iglesia Adventista del Séptimo Día del Pine Forge en Pensilvania

PEDIDOS DE ORACIÓN DE LA IGLESIA MUNDIAL
Del 8 al 15 de octubre de 2017

  • PEDIDO DE ORACIÓN: Por favor continúe orando por los miembros de iglesia, especialmente en las islas, donde están luchando para recuperarse de los daños del huracán. La gente está muriendo por falta de suministros, y por agotamiento debido al calor. Ore para que Dios provea el camino para más suministros, especialmente agua, para que sean llevadas a las islas.
  • PEDIDOS DE ORACIÓN: Por favor ore por aquellos que han sido afectados por el trágico tiroteo en Las Vegas Nevada. Solo unas horas antes del tiroteo, el ministerio Glow pasó por las calles de Las Vegas repartiendo boletines que hablan sobre cómo encontrar significado a la vida a pesar del sufrimiento. Solo Dios sabía que miles necesitarían este consuelo. Ore para que muchos corazones se vuelvan a Dios como resultado de esta tragedia.
  • PEDIDO DE ORACIÓN: Por favor continúe orando por los planes y los ítems de la agenda que serán tratados en las reuniones del Concilio Anual esta semana. Por favor ore por sabiduría del Espíritu Santo para todos nuestros líderes de iglesia, para que Dios les ayude a tomar buenas decisiones mientras nos enfrentamos a muchas incertidumbres en estos tiempos cambiantes.
  • PEDIDO DE ORACIÓN: Por favor ore por el dulce espíritu de Cristo- como amor y paciencia durante las reuniones del concilio anual, para que la misión de la iglesia avance con el poder del Espíritu Santo y Jesús pueda retornar.
  • PEDIDO DE ORACIÓN: Ore especialmente por el comité ejecutivo de la Conferencia General (CG), preparado para los líderes de la CG, así como para pastores, laicos y líderes de iglesia de Norteamérica, Sudamérica, Interamérica, Europa, Asia, India, Pacífico Sur, Oriente Medio, África entre otros. Ore para que el Espíritu de Dios sea derramado en todos los que hacen parte de estas reuniones en el Concilio Anual.
  • PEDIDO DE ORACIÓN: Ore por los miembros de la iglesia para que todos abracemos un espíritu de oración durante estos tiempos importantes de la historia de este mundo, para que no estemos dormidos, sino que estemos “vigilando y trabajando”.