DIOS CUIDA DE LOS DETALLES
POR KARMAINE MILLINGTON


MI ESPOSO Y YO CON UN HIJO DE 14 MESES CONDUCIMOS CERCA DE 800 MILLAS PARA PARTICIPAR DE UNA CONFERENCIA DE MI ESPECIALIDAD MÉDICA. YO HABÍA ORADO FERVIENTEMENTE PARA RESERVAR UN CUARTO DE HOTEL ECONÓMICO CON MUCHA ANTICIPACIÓN EN NUESTRO HOTEL FAVORITO. PEDÍ, TAMBIÉN, UNA HABITACIÓN QUE DÉ CON LA CALLE DEBIDO A UNA FRACTURA DE MUÑECA QUE TUVE.
 
MIENTRAS CONDUCÍAMOS A LA CONFERENCIA, HABLE POR TELÉFONO CON MI ANTIGUA AMIGA RUTH, QUIEN PLANEABA UNIRSE A NOSOTROS POR UN DÍA O DOS. YO ESPERABA QUE SU FAMILIA TENGA UN CUARTO CERCANO AL NUESTRO.
 
SIN EMBARGO, CUANDO LLEGAMOS AL HOTEL, ME SORPRENDÍ DE QUE HABÍAMOS RESERVADO EN EL SEGUNDO PISO, UNA HABITACIÓN MULTIFAMILIAR. PREOCUPADA POR MI MUÑECA Y POR EL AUMENTO DE LOS COSTOS CON UNA HABITACIÓN MÁS GRANDE, ROGUÉ POR UN CUARTO AL NIVEL DE LA CALLE.
 
LA RECEPCIONISTA ME ASEGURÓ QUE EL SEGUNDO PISO, EN EFECTO, ERA UN AGREGADO GRATUITO. LE AGRADECÍ Y DECIDÍ SEGUIR ADELANTE Y ACEPTAR LA HABITACIÓN DE ARRIBA. PRONTO ME DI CUENTA QUE MI MUÑECA NO ERA UN PROBLEMA.
 
AL DÍA SIGUIENTE, MI AMIGA RUTH LLEGÓ CON SU ESPOSO Y SUS TRES HIJOS. AL OÍR HABLAR DE QUE NO PAGARÍAMOS MÁS POR LA HABITACIÓN, AMBAS FAMILIAS RECONOCIMOS QUE DIOS HABÍA SEPARADO EL CUARTO DE HOTEL PARA QUE PUDIÉSEMOS ESTAR JUNTOS. ¡ALABADO SEA DIOS! ASÍ, COMPARTIMOS LA HABITACIÓN MÚLTIPLE, QUE FUE MUCHO MÁS CONVENIENTE PARA NOSOTROS PORQUE PODÍAMOS COCINAR, COMER Y TENER A NUESTRAS FAMILIAS JUNTAS PARA LOS CULTOS. ¡QUÉ ASOMBROSO REGALO!
 
EL SEÑOR HABÍA ANULADO MIS PREFERENCIAS PARA DARNOS UN OASIS DE COMPAÑERISMO DURANTE UN CORTO PERIODO ESPIRITUAL. PROVERBIOS 3:5-6 VIENE A MI MENTE; NECESITAMOS CONFIAR EN DIOS QUIEN SE PREOCUPA POR SATISFACER NUESTRAS NECESIDADES EN CADA PEQUEÑO DETALLE, Y SABE MEJOR LO QUE NECESITAMOS.
 
KARMAINE MILLINGTON, MD, ES PATÓLOGA EN PENSILVANIA Y ASISTE A LA IGLESIA ADVENTISTA DE HERSHEY CON SU ESPOSO Y SUS HIJOS